Siempre me han dado mucha rabia los finales abiertos. Es como "una vacilada" del autor y me tovaba el ego lector. 🙈 Pero después de leer algunas reflexiones en tu post, creo que le daré una oportunidad e intentaré juzgar de manera diferente una novela con un final abierto. Gracias! 🙏🏻
Mucha gracias por la mención. Por cierto, aquí otro fan de Murakami. Y no estoy de acuerdo con él en lo de que no es un buen escritor de historias cortas. Larga vida a los finales abiertos, compañero, son la continuación de la historia en la cabeza de los lectores.
A mí, por supuesto que me gustan mucho, pero seguro que estaremos de acuerdo que en "Hombres sin mujeres" la cosa estuvo bastante floja. También le pasa a los genios.
No solo me gustan, me encantan siempre que estén utilizados con inteligencia y supongan un redondeo inconcluso de la historia. ¿Por qué? Porque como a tí, eso me sugiere una confianza enorme en el lector, en su imaginación y también —seamos honestos— por un poco de intención de legado, por ego.
Si ese final queda en la mente del lector suspendido durante un tiempo, tu narración ha ganado todo ese lapso de vida, de algún modo has logrado “trascender”. ¿No te parece?
Siempre me han dado mucha rabia los finales abiertos. Es como "una vacilada" del autor y me tovaba el ego lector. 🙈 Pero después de leer algunas reflexiones en tu post, creo que le daré una oportunidad e intentaré juzgar de manera diferente una novela con un final abierto. Gracias! 🙏🏻
Jeje, yo creo que, sin abusar, de vez en cuando, le da juego a las historias y genera debate.
Mucha gracias por la mención. Por cierto, aquí otro fan de Murakami. Y no estoy de acuerdo con él en lo de que no es un buen escritor de historias cortas. Larga vida a los finales abiertos, compañero, son la continuación de la historia en la cabeza de los lectores.
A ti por tu artículo y por pasarte.
Es Murakami quién lo dice de si mismo .
A mí, por supuesto que me gustan mucho, pero seguro que estaremos de acuerdo que en "Hombres sin mujeres" la cosa estuvo bastante floja. También le pasa a los genios.
Totalmente de acuerdo. Y sin embargo (aunque no todos piensan como yo) la chica del cumpleaños me parece una genialidad.
No solo me gustan, me encantan siempre que estén utilizados con inteligencia y supongan un redondeo inconcluso de la historia. ¿Por qué? Porque como a tí, eso me sugiere una confianza enorme en el lector, en su imaginación y también —seamos honestos— por un poco de intención de legado, por ego.
Si ese final queda en la mente del lector suspendido durante un tiempo, tu narración ha ganado todo ese lapso de vida, de algún modo has logrado “trascender”. ¿No te parece?
Claro, de eso se trata con esos finales. Además, si los ves con alguien en ese momento se genera un debate muy rico y que hace crecer ese final.
Gracias por pasarte.