Nadie es tan malo
La idea del Reto Bradbury nos ayuda en muchos ámbitos de la vida
El otro día leí un artículo de
, que os recomiendo mucho leer, donde explicaba la llamada Regla de las Probabilidades Iguales. Viene a decir que cada vez que creas algo, tienes la misma probabilidad de producir basura que un gran éxito.Además, recordaba otra idea liberadora, es imposible predecir qué obra cambiará el mundo, así que no puedes controlar tu éxito. Lo único que sí puedes controlar es cuántas veces lo intentas.
Lo traducía en un dato estadístico que me parece brutal: el 1 por ciento de lo que produces generará el 99 por ciento de tu éxito.
¿Por qué os cuento esto? Porque creo que es aplicable a muchísimas facetas de la vida.
Yo voy a llevarlo al terreno literario, aunque puedes trasladarlo al que te dé la gana.
Todo lo que leía en aquel artículo me hizo recordar el llamado Reto Bradbury.
Ray Bradbury no necesita presentación, Fahrenheit 451, Crónicas marcianas, es uno de los grandes maestros del relato corto. Un día, en una conferencia, alguien le pidió un consejo para jóvenes escritores, una receta para triunfar escribiendo.
Bradbury respondió con una especie de bofetada de sentido común:
Empieza escribiendo relatos cortos, al menos uno cada semana. Al cabo de un año tendrás 52 cuentos, y es imposible escribir 52 malas historias seguidas, nadie es tan malo.
Sin saberlo, Bradbury acababa de fundar lo que hoy conocemos como el Reto Bradbury, escribir un relato cada semana durante un año y abrazar la cantidad como pasarela hacia la calidad.
Y aquí está lo interesante. Bradbury nunca dijo que todos esos cuentos fueran brillantes. De hecho, él mismo reconocía que muchos eran mediocres. Pero entre ellos había joyas que jamás habría escrito si se hubiera limitado a esperar la gran idea. La cantidad como forma de invocar a la calidad, esa es la verdadera magia del método.
Alguna vez he estado tentado de hacerlo y creo que ahora sería un buen momento, ahora que esta newsletter está más viva que nunca. Quizás al final os pregunte al respecto.
La idea del reto se puede aplicar perfectamente a otros ámbitos. Por ejemplo, a las newsletter. Es algo que aprendí charlando con
en mi podcast, por cierto, una de las newsletters con mayor tasa de apertura que tengo. Samuel suele repetir, y lo escuché de nuevo esta misma semana en otra entrevista, que la belleza de escribir una newsletter diaria es que tienes siete oportunidades por semana de escribir una buena. En cambio, cuando solo publicas una a la semana, la presión por acertar es enorme y también la probabilidad de que la gente se dé de baja si ese correo no funciona.Al final, se trata de una idea sencilla y difícil al mismo tiempo, cuanto más creas, más posibilidades tienes de sorprenderte a ti mismo. No tenemos que esperar a que llegue la gran idea, tenemos que intentarlo, intentarlo y volverlo a intentar, pues en uno de esos intentos, sin aviso, estará la gran idea aquello que funcionará y te llevará al éxito.
¿Sabes que puedes apoyarme de una forma más comprometida y qué tienes diversas opciones?
Os dejo las dos entradas de las que os he hablado durante esta newsletter
#Podcast 81 Un escritor en Palestina. Hablando con Samuel Domínguez
Ya lo ves, hoy os el primer día que puedes disfrutar del mi podcast Cruce de Caminos desde esta suscripción de Susbtrack. Creo que es una forma muy práctica de hacerte llegar el contenido que sigo subiendo a Ivoox y Youtube. Pero si te parece más práctico desde los otros canales, adelante con ello. Mi intención es que no te pierdas nada de lo que grabo.



Me encanta! Gracias por la sugerencia, a por ello voy!
Uuuuh! No conocía el Reto Bradbury, ahora estoy tentado de hacerlo 🙊
Hace unos días justo tuve una idea bastante conectada a esa, pero al estilo Miradero. Seguiremos informando.
Muchas gracias por la mención, amigo ❤️