El síndrome Greenwich
📖Riccardo Braccaioli, serie Álex Cortés
El otro día hablábamos sobre qué tiene que tener una serie de libros para resistir en el tiempo y seguir atrayendo a los lectores, como supondréis, no descubrimos la receta mágica, pues de haberlo hecho nos podríamos dedicar a otra cosa, pero sí que creo que identificamos alguno de los ingredientes, aunque sea de forma parcial.
Creo que una de las cosas que tiene que tener una serie para que vuelvas a confiar en ella, como es el caso, después de trece entregas del inspector Álex Cortés, creado por Riccardo Braccaioli, es tener una buena idea para el caso en cuestión, en este caso, la de El síndrome Greenwich me ha parecido muy buena, potente y además novedosa.
Otra de las cosas que creo que debería tener es la conexión con los personajes principales y eso solo se puede conseguir con un buen arco dramático, algo que cada entrega va trabajando y que aquí se refuerza con un final abrupto que te deja con la duda y con ganas de leer la siguiente. Braccaioli lo vuelve a lograr en esta novela.
Más ingredientes, la prosa es directa, limpia, sin adornos innecesarios, las escenas se suceden como una serie de planos breves, diálogos ágiles, descripciones justas, y eso hace que el libro se lea con la inercia de una buena investigación, no tanto por los giros espectaculares, sino por la curiosidad de estar dentro, de ver cómo se habla en los pasillos, cómo se negocian las órdenes del jefe, cómo se acepta o se protesta un destino que no se ha elegido.
Se podrían seguir añadiendo ingredientes, pero creo que con esos os podéis hacer una idea y decidir si queréis leer o no la novela, ah, entrega trece, pero que se puede leer de forma independiente y en este caso más que nunca, es una especie de separata de la serie, aunque los seguidores verán algunos elementos transversales, esos que pegan la historia, que quizá alguien que no haya leído muchos de los libros no acabe de notar, pero para la satisfacción general no influye y además puede ser una buena forma de conocer el trabajo del autor y sus personajes.
Última lectura que comparto con vosotros este 2025 y aún no os he dado pinceladas de la historia.
Álex Cortés se enfrenta a un asesino en serie que lleva años actuando impunemente, el caso, que había permanecido frío y con los cadáveres de las víctimas olvidados, adquiere urgencia, la única pista, siempre deja una inscripción en la piel de sus víctimas, Tic, Tac.
Al ser un caso frío la historia toma por momentos un carácter más procedimental, se tiene que hacer un trabajo casi de arqueología criminal para poder obtener pistas nuevas, eso se nota sobre todo en las múltiples listas que desarrollan los investigadores durante su trabajo, pero a la vez te da la sensación de ese esfuerzo tan minucioso que realiza la policía.
Un nuevo personaje entra también en acción en la serie y desajusta, en cierta forma, la vida de Álex, que sigue con la sombra de Néstor, el malo transversal de la serie, sobre su espalda, y por cierto, Néstor tendrá un spin off en mayo, una gran noticia para los seguidores de la serie.
Cierro señalando el título del libro, desde el inicio tenía mucha fuerza, pero una vez leída la historia, mucha más.
La siguiente entrega, El tiburón de Barcelona, ya está en preventa por si queréis hacer la reserva.
Feliz entrada de año, en 2026, más.
Aquí puedes encontrar la novela
¿Sabes que puedes apoyarme de una forma más comprometida?
